Los caracoles pueden prepararse en numerosas recetas, las cuales peden variar en gran medida dependiendo de la región en donde se elaboren. Sin dudas, muchas personas se pierden de probar este alimento porque puede producirle un cierto rechazo, pero la realidad es que este molusco sabe verdaderamente delicioso y su carne cuenta con numerosas propiedades que lo hacen altamente nutritivo.
Es por esto que, para quienes deseen probar los caracoles en una receta sencilla y deliciosa o simplemente para aquellos que quieran disfrutar de un buen plato a base de caracoles con jengibre, no deben dudar en llevar a cabo este platillo exquisito.
Ingredientes:
- 200 gramos de arroz blanco previamente cocido
- 250 gramos de caracoles
- 100 gramos de jamón serrano previamente cortado en tiras finas
- 1 cucharada de raíz de jengibre previamente cortada en tiras finas
- 6 cucharadas de caldo
- 2 cebolletas
- 75 gramos de mantequilla
- Pimienta a gusto
- Sal a gusto
Preparación:
En primer lugar, cortar las cebolletas por la mitad. Reservar la parte más verde en un nudo y la parte más tierna cortarla en pequeños trozos. Dejar aparte.
Disponer los caracoles previamente escurrido en un cuenco refractario. Añadir en el mismo recipiente las tiras finas de jamón, las tiras de jengibre, los nudos de cebolleta y la manteca cortada en trocitos.
Colocar el cuenco en un soporte dentro de un hervidor y dejar que se caliente hasta que el agua llegue a su punto de ebullición. Tapar y cocer hasta que los ingredientes estén bien cocidos.
Retirar los nudos de cebolleta y el jengibre. Llevar los demás ingredientes a un cuenco de servicio.
A continuación, añadir el caldo, la cebolleta y la mantequilla restante. Llevar hasta el punto de ebullición. Condimentar con sal y empapar con dicha preparación a los caracoles.
Servir bien caliente en un plato en donde se combinará sopa y estofado en compañía de arroz blanco. Antes de comer, condimentar con sal y pimienta a gusto.
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