Carpaccio, cocina en crudo
El Carpaccio sorprende en cuanto a que la carne se presenta en crudo, con tan sólo un aliño de aceite y zumo de limón básicamente. Se cree que el origen de esta receta se remonta a la Venecia de mediados del siglo XX pero no existen pruebas concluyentes al respecto. Y es que su nombre, que podría servirnos de pista, proviene de Vittore Carpaccio, pintor al que le encantaba, en sus cuadros, “abusar” del rojo y del amarillo. ¿Te atreves a probarlo?

Aquí mismo te dejamos la receta:
- Ingredientes (4 personas):
- 250 gramos de solomillo de buey.
- 40 gramos de queso de Parma.
- 1/2 cucharadita de mostaza en polvo.
- Aceite de oliva.
- Zumo de limón.
- Salsa Worcester.
- Sal.
- Pimienta.
- Perejil.
- Dificultad:Fácil.
- Preparación:
1.- Cortar la carne en láminas muy finas, que casi se pueda ver a través de ellas pero sin que lleguen a romperse.
2.- Colocarla luego en una fuente o plato llano, añadirle sal al gusto y bañar con dos cucharadas del zumo de limón.
3.- Mezclar media cucharada de aceite de oliva con la mostaza, una pizca de pimienta y unos toques de salsa Worcester. Verter este aliño sobre toda la carne y dejar reposar unos 10 o 15 minutos.
4.- Cortar en juliana, (en tiras), el queso parmesano, procurando que sean tiras finas, y colocar éstas sobre la carne, bien distribuidas.
5.- Para servir puedes espolvorearle perejil picado. Si lo prefieres, sírvelo sin perejil una vez terminado el paso anterior.
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