Cuando la cocina se mezcla con los negocios
Una cena de negocios, mismo si se propone con un marco más bien informal, tiene ciertas reglas de presentación y conducta, y un protocolo bastante determinado. Vamos a ver a continuación algunos consejos para que la cena sea un éxito.

Organizar un aperitivo previo a la comida es una buena opción para ganar tiempo (esperando a todos los comensales) y para generar un ambiente de contacto personal que propicia el conocimiento entre los invitados. Es también una buena idea para romper el hielo y abrir el apetito, pues muchas veces la tensión de una cena de negocios puede quitar el hambre. (restaurantes de negocios)
Hay ciertos alimentos que requieren una atención particular: el pan se corta siempre con la mano, nunca con cuchillo; la carne requiere un juego de cubiertos especial. Hay que prestar atención al volumen de los bocados que nos llevamos a la boca, pues si son demasiado grandes nos obligarán a hacer muecas excesivas para tragar. Es de muy mal gusto hacer ruidos al masticar los alimentos, como tampoco debe hacerse chirriar los cubiertos contra el plato al cortar. La forma de agarrar el cuchillo y tenedor puede ser aceptada de diferente manera en distintos lugares, pero lo mejor es que la mano quede por encima del mango del cubierto. ¡No hay que sostenerlo como si fuera un lápiz!
El momento quizá más importante de la cena de negocios es la sobremesa. Es un buen momento para entablar una conversación, cerrar un negocio o definir una reunión posterior. Lo ideal es no alargar la sobremesa demasiado, si se quiere continuar una discusión o proyecto es mejor establecer un momento en el futuro para hacerlo.
Sobre otras reglas en la mesa y el protocolo podemos saber más aquí.
Imagen Flickr
- Categorias: Restaurantes, Uncategorized



Comentarios:
2 Comentarios al Artículo: Cuando la cocina se mezcla con los negocios