Hay muchísimas hierbas y especias que complementan nuestra cocina y realzan los sabores de nuestras recetas. Vamos a hacer una pequeña guía de las más interesantes que no deberían faltar en ninguna cocina.
Imagen Flickr
Cardamomo: Sabor exótico, un poco cítrico y tirando a mentolado. Parecido al eucalipto. Es ideal en repostería y especialmente interesante con aves y mariscos.
Chile: También denominado “ají de la mala palabra”, se puede conseguir fresco o desecado, seco y molido. Un toque picante para todas las comidas.
Ciboulette: Hierba aromática parecida a la cebolla. No se usa el bulbo sino las delgadas hojas. Ideal para dar un toque intenso y perfumado a todo tipo de comidas.
Clavo de olor: Sabor muy intenso. Debe usarse en poca cantidad con carnes, cerdos, preparaciones agridulces y repostería.
Comino: Generalmente se utiliza molida, muy utilizada en el norte Argentino. Tiene un sabor fuerte especial para carnes, hortalizas dulces y guisos.
Coriandro: Semilla que viene entera o molida (se usa un molinillo de pimienta o mortero). De suave sabor entre heno y limón va bien con todo tipo de alimentos.
Cúrcuma: Tubérculo que se vende seco y molido. Su principal característica es su color amarillo. Es la base de la mezcla del curry.
Enebro: Semilla con un suave sabor anisado. Ideal para pescados, mariscos, papas, arroz y hortalizas.
Estragón: la variedad francesa es de las más finas y delicadas hierbas aromáticas que se pueden usar en la cocina. Con un toque anisado es deliciosa con pescados, aves, mariscos o salsas lácteas.
Imagen Flickr