Albóndigas de soja en salsa de tomate

Las albóndigas de soja en salsa de tomate son un clásico en la comida vegetariana, fáciles de hacer y deliciosas. Os enseñamos a prepararlas con un sencillo paso a paso. Receta de albóndigas de soja en salsa de tomate Hoy tenemos a los fogones a mi tía Cristina, que es toda una experta en la […]

Las albóndigas de soja en salsa de tomate son un clásico en la comida vegetariana, fáciles de hacer y deliciosas. Os enseñamos a prepararlas con un sencillo paso a paso.

Albondigas soja salsa tomate

Receta de albóndigas de soja en salsa de tomate

Hoy tenemos a los fogones a mi tía Cristina, que es toda una experta en la cocina vegetariana y prepara unos platos para chuparse los dedos. En esta ocasión, tenemos unas albóndigas de soja en salsa de tomate con las que vais a disfrutar muchísimo.

Además de que nutricionalmente la soja es un alimento muy interesante, es un alimento que admite todo tipo de ingredientes, por lo que puedes preparar todo tipo de salsas o albóndigas de soja con sabores variados.

Si creéis que os puede dar problemas el presentar la soja como soja y no como carne picada, podéis añadir a la receta un poco de zumo de remolacha que hace que la soja coja un color similar al de la carne.

Albóndigas de soja en salsa de tomate – Ingredientes

  • Una tacita de soja
  • Agua
  • Sal
  • Pimiento rojo y pimiento verde
  • Cebolla
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
  • Pan rallado
  • Harina
  • Ajo
  • Un huevo

Para la salsa de tomate:

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  • Tomates maduros o un bote de tomate triturado
  • Especias: Albahaca y orégano fresco
  • Sal y azúcar
  • Pimienta
  • Cebolla
  • Aceite de oliva

Opcional, zumo de remolacha<

Albóndigas de soja en salsa de tomate – Preparación

Lo primero que tenemos que hacer es poner una cacerola con agua y un poquito de sal al fuego, cuando esté caliente echamos la soja y la dejamos cocer durante unos cinco minutos. Después, lo sacamos y escurrimos bien para que pierda todo el agua y no estropee el plato.

Ojo, la soja aumenta mucho su volumen, así que no te dejes engañar porque te parezca que es poquita cantidad, en realidad estamos preparando un buen plato.

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Una vez que la soja esté bien escurrida, la colocamos en un bol alto donde iremos añadiendo el resto de ingredientes. El primero será un huevo, lo incorporamos bien a la soja y reservamos.

Limpia la cebolla y córtala finamente, después hazla cuadraditos y la incorporas a la masa. El ajo lo vamos a trocear lo más pequeño posible, para que no resulte molesto a la hora de comer las albóndigas y, lo mismo vamos a hacer con los pimientos, trocéalo muy pequeño, vamos a buscar que la textura sea más bien fina.

Añade todos estos ingredientes a la masa y remueve, echa también un poco de pan rallado para que quede más compacta. En el caso de que veas que todavía no se liga, echa un poquito más de aceite de oliva y pan rallado, vuelves a remover y verás cómo la textura va cambiando. Tienes que poder hacer las bolas de las albóndigas sin dificultad.

Truco: cuanto más amases la masa, mejor textura queda al final. El por qué lo desconocemos, pero el resultado es real.

Cuando lo tengas listo, lo dejas reposar durante unos minutos en la nevera. Después, haz las bolas y las pasas por un poco de harina antes de freírlas en la sartén; mueve bien la albóndiga para que no se queden pegotes de harina y se quede con la harina justa, ni un poquito más ni un poquito menos.

Reservamos, mételas en la nevera envueltas en papel film. Vamos a ponernos a preparar la salsa de tomate casera.

  • Salsa de tomate

En una cacerola o sartén, como tú prefieras, echa un chorrito de aceite de oliva y cuando esté caliente añades la cebolla picada en juliana, un poquito de sal y dejas que se poche poco a poco.

Cuando esté pochada, añades el tomate (si es fresco, previamente lavado, pelado y cortado en trozos) y deja que se haga durante unos minutos, prueba la salsa y añade azúcar y/o sal al gusto; lava las hojas de orégano y de albahaca, añádelas a la salsa de tomate e inspira ¡huele de vicio!

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Deja la salsa reduciéndose y cuando esté lista, decides si presentarla tal cual o pasarla por la batidora para que la textura sea más fina.

  • Presentación

Fríe las albóndigas en una sartén con un poco de aceite. Si son muy grandes va a tardar un poquito más en hacerse por dentro, ve dándoles la vuelta según veas que se van haciendo por cada lado. Las sacas y reservas.

Aquí tenemos varias opciones, puedes incluirlas dentro de la salsa de tomate para darles un último hervor y que se mezclen bien los sabores, o bien, puedes presentarlas por separado, colocando las albóndigas en un plato individual y bañándolas con una poquita salsa de tomate casera.

A su vez, si quieres hacerte plato más completo, puedes acompañarla con un poquito de arroz blanco o un poco de pasta.

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