Cómo hacer al ayuno intermitente en Navidad: consejos

En este artículo te hablamos de qué es el ayuno intermitente, cómo hacerlo y algunos consejos que te pueden resultar útiles.

Ayuno navidad

Las fechas navideñas están asociadas a comer con frecuencia fuera y a comer mucho cuando uno está en casa. Aparecen por diestro y siniestro todos los dulces típicos, que como sentimos que son temporales, ¿cómo no vamos a comerlos? Y lo que eran unos hábitos de alimentación saludables, pasan a convertirse en una Sodoma y Gomorra alimenticia de forma abrupta. Con este cambio tan brusco, nuestro cuerpo se resiente: malas digestiones, sentirse pesado, no se descansa bien, el sistema digestivo no funciona igual y, también, el posible aumento de kilos.

Ante esto, atención, aparecen todas las modas posibles y por haber: dietas milagrosas, dietas cuestionables y ayunos por todos los lugares. Es fundamental que antes de empezar una dieta o ayuno se consulte con un profesional de la nutrición pues todos los cuerpos no funcionan igual, ni van a responder de la misma manera ante una determinada dieta o ayuno, al igual que hay que tener cuidado con el efecto rebote.

Cómo hacer al ayuno intermitente en Navidad

Hay diferentes tipos de ayuno intermitente. Puede ser ayuno de días alternos (un día comes normal y el otro con pocas kilocalorías), ayuno de día completo (6 días normal, 1 ayuno), ayuno diario (16 horas de ayuno, 14 horas de ayuno o 18 horas de ayuno). En estos últimos, un ejemplo sería que puedes desayunar y cenar, mientras tanto no comes nada.

Eso sí, en cualquier momento en el que se habla de ayuno los expertos afirman que las comidas que se hacen deben de estar basadas en alimentos reales, es decir, que aporten todos los nutrientes necesarios al organismo. Por tanto, no se trata de «como me he pasado, ahora no como», pues lo que se conseguiría con esto es poner en riesgo la salud.

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Los profesionales señalan que no hay dieta navideña posible, si no que este tipo de ayuno puede ser beneficioso durante todo el año si se hace bien. Eso sí, siempre pasando por un profesional que valore, evalúe e indique la forma correcta de hacerlo.

Igualmente, partiendo de esta idea, también recomiendan que no se inicie durante los días de navidad, si no que se haga con antelación. Por ejemplo, empezar el 1 de diciembre para que uno pueda acostumbrarse a los ritmos de comida y de ayuno, a poder encontrar los trucos para aguantar las horas sin comer y poder adaptarse al mejor horario para cada uno, al igual que para que el profesional que esté guiando y pautando pueda ir haciendo las modificaciones pertinentes hasta dar con la pauta más saludable para dicha persona.

Después, señalan que, cuando esté establecido será mucho más fácil poder disfrutar de las comidas navideñas con cabeza y con disfrute. Es decir, el ayuno no se trataría de una dieta como tal en la que se evitan alimentos, si no que directamente se elimina una ingesta.

¿Cómo conseguir que sea más fácil ayunar? Se presupone que la forma más sencilla de conseguirlo es por la noche, ya que mientras dormimos es más difícil que nos sintamos tentados a abrir la nevera. De esta manera, la propuesta sería hacer una merienda cena con alimentos reales (olvídate de ultraprocesados), donde puede haber verduras y hortalizas en gran proporción; un cuarto, carne, pescado o legumbres; y el otro cuarto, patatas, pan, arroz o pasta. Así obtendrás todos los nutrientes necesarios, estarás saciado y será mucho más fácil llegar a la hora del desayuno bien.

Dicho esto, si os fijáis de nuevo con la idea del ayuno, lo único que se persigue siempre es saber comer bien.

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