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¿Qué ha pasado con la comida casera?

No sé si os habéis dado cuenta de la evolución que está tomando nuestra cocina, cada vez son más personas las que comen diariamente alimentos congelados en lugar de disfrutar de una dieta variada y casera. ¿Qué consecuencias puede traernos esto?

La evolución de la cocina

Nuestro ritmo de vida está provocando que no cuidemos nuestra alimentación, nuestra primera opción para comer son los alimentos congelados y precocinados por lo que perdemos muchísimos nutrientes.

Y no sólo ocurre en nuestra casa, cuando tenemos un momento para disfrutar de una comida fuera de casa escogemos las grandes franquicias que también nos preparan platos congelados y precocinados por lo que tampoco estamos aprovechando para disfrutar de una buena gastronomía.

En mi caso, muchas veces tengo que comer fuera de casa o preparar comida para varios días, pero cuando llega el momento de hacer algo casero para ese mismo día… ¡Cómo se nota en el paladar!

Estamos perdiendo una oportunidad maravillosa de cocinar y disfrutar de verdaderos manjares porque muchas personas ya dejan de cocinar no porque sea difícil sino porque implica tiempo. No nos dejemos llevar y apostemos por una alimentación sana.

Os propongo lo mismo cuando vayáis a un restaurante, escoger un restaurante pequeño, de vuestra confianza, los hay con precios asequibles y te ofrecen unos platos caseros maravillosos, te darás cuenta de la diferencia enseguida.

Productos frescos

Otra de nuestras opciones a la hora de cocinar es escoger productos frescos, algo totalmente aconsejable.

Sé que es difícil mantenerlo de forma diaria pero apostar por los productos frescos que contienen todas las vitaminas y nutrientes que necesita el organismo para funcionar de la manera correcta, pero os daréis cuenta que notaréis mayor bienestar, tanto en el aroma como en el sabor.

Cuando hablo de productos frescos hago referencia tanto a las frutas como a las verduras y hortalizas, los pescados e incluso productos frescos como jamón cocido.

Si las tres comidas que hacemos no pueden ser con productos frescos o con comida que no sea congelada o precocinada, intentemos que al menos una de las comidas principales sí lo sea, hazlo por tu paladar y por tu salud.