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La Rioja |Vitivinícolas de España

Desde hace años la industria vitivinícola es muy importante, y existen muchos lugares del mundo en el que se elabora vinos de muy alta calidad. En España, por ejemplo, una de las regiones más reconocidas en esta tarea es la de La Rioja. Pero lograr un vino de alta calidad no es nada sencillo. Se trata de un trabajo a futuro, que requiere de mucho esfuerzo y de una paciencia a prueba de balas. A continuación les contaremos más sobre los vinos de La Rioja.

vinos La RiojaImagen de Toprural

La selección de uvas

Históricamente, La Rioja se ha destacado como una región muy próspera para las plantaciones de vid, y la posterior transformación de las uvas en vino. Durante muchísimos años se utilizaron siete variedades diferentes de uvas para la producción vitivinícola, aunque en el último tiempo se amplió la reglamentación para el uso de nuevas especies.

Si nos mantenemos dentro del arco tradicional de la producción de vinos nos encontramos con que las variedades de uvas utilizadas para la producción de vinos blancos son malvasía, garnacha blanca y viuras. Estas últimas son las preferidas por los productores.

En el caso del vino tinto, las bodegas suelen elegir entre garnacha tinta, tempranillo, graciano y mazuelo. Por lo general, la variedad de uvas más buscada por los productores es la tempranillo, ya que le brinda un sabor muy especial al vino después del proceso de maceración.

Variedades de vinos riojanos

Si por algo se ha destacado la región de La Rioja para la producción de vinos, es por el mantenimiento de los procesos artesanales. Esto permite que la bebida gane un sabor muy particular y la bodega recibe un reconocimiento mucho mayor por su trabajo.

Las variedades producidas en la mencionada región española están divididas en tres: Crianza, Reserva y Gran Reserva. El proceso productivo es básicamente el mismo, pero la diferencia radica en el tiempo de maceración de cada una.

  • Crianza: Por lo general son dos años de reposo para los tintos (1 año en barril y otro en botella), mientras que los blancos tienen un año y medio de maceración (seis meses y un año, respectivamente).
  • Reserva: Son tres años de reposo mínimo en el caso de los tintos. Son dos en toneles y uno en botella, mientras que los blancos pasan sólo seis meses en barriles y año y medio en botella.
  • Gran Reserva: Los tintos deben macerarse durante dos años en toneles y tres más en botellas. Los blancos pasan seis meses en barricas, y tres años y medio en botellas.