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Maridar la vida con vino: la relación con el ejercicio

Aquellos que disfrutamos comiendo cada bocado, sabemos que la bebida que se escoge para acompañar cada plato de comida puede aplanar o potenciar sus sabores, por lo que siempre resulta imprescindible e importante conocer cuáles son las mejores opciones para cada ingrediente.

Además, cada vez hay más estudios sobre la relación entre el vino y la salud, apareciendo éste como una bebida que puede incluirse dentro de unos hábitos saludables. Es más ¿conoces cuál es la relación entre los beneficios del vino y el ejercicio? En este artículo os vamos a compartir nuestras experiencias sobre cómo maridar la vida con vino y sus beneficios.

Maridar la vida con vino

Marida vida vino

Una de las bebidas más importantes a la hora de maridar una comida, ya sea dulce como salada, es el vino. La elección de un buen vino -lo que no implica que tenga que ser un vino caro- para un plato concreto, puede suponer que pasemos de estar disfrutando de algo rico a que se convierta en algo excepcional. Y no hace falta hacerse un máster para elegir un buen vino, ya tenéis nuestro artículo “Qué vino tomar con cada plato” para poder tener una guía rápida, sencilla y fácil con la que escoger vino blanco, tinto, espumoso… en función de qué plato vayáis a disfrutar hoy.

A veces, me resulta curioso los contrastes de las tradiciones y costumbres que tenemos cada uno en nuestro hogar o en las familias con respecto a los vinos. Hay personas que entienden que disfrutar de una copa de vino se reserva para los momentos más, más especiales, esos que ocurren en fechas señaladas (como las navidades o un aniversario). Nosotros somos un poco diferentes en este aspecto.

Hace tiempo que ya os comenté que tenemos un pequeño viñedo familiar, de esos que pasan de generación a generación, y la elaboración del vino se ha convertido en una celebración propia, así como el placer de tomar un vasito o una copa  de vino en cada comida (ya sea el vino de casa o el comprado).

Por ello, en mi hogar y en mi familia, no se entiende disfrutar de una buena comida sin una copa de vino al lado. No es que nos pasemos la vida entre botellas, pero siempre hay un motivo por el que brindar. A veces, porque la lasaña ha quedado estupenda, otros porque tenemos un pulpo a feira impresionante en la mesa y otras porque simplemente uno piensa “hoy va a ser un día maravilloso”. Supongo, que al final, la cuestión siempre es encontrar algo por lo que brindar, por lo que celebrar, por lo que seguir disfrutando de cada instante.


Y con esto no os quiero decir que el vino sólo aparezca en nuestra mesa acompañando platos copiosos. Para mí no hay nada como una copa de vino rosado con una pizza casera un viernes noche, un plan relajado en casa con sofá y peli.

También, para aquellos que nos llevéis tiempo siguiendo, seguro que recordáis un artículo de 2012 en el que os contábamos una cata de vinos que realizamos en la oficina todos los compañeros y los jefes. En lugar de las típicas actividades que se llevan ahora para “team building“, aprovechamos un envío de vinos para hacer una cata a ciegas entre todos, con una nefasta simulación pero un grandísimo intento de conseguirlo, de desarrollar nuestras narices y paladares para sacar las notas de cada uno de los vinos, intentando descubrir de cuál de todos se trataba.

Con todos estos recuerdos que os traigo, con todos esos trocitos de historias familiares y laborales, lo que os pretendo contar es que va a ser verdad que uno puede maridar mejor la vida con vino, porque no se trata de los excesos, se trata del “placer” de potenciar sabores, aromas y olores. Se trata de las risas cómplices que se reúnen entre copas y desconexión, de momentos compartidos, de sueños que se organizan en esos encuentros donde uno está charlando con alguien y no pendiente de una televisión. Para mí, como veis, esto de maridar vino es compartir y vivir.

La relación entre el vino y el deporte

Para aquellos que cada vez intentáis tener una vida más sana y mantener unos hábitos de vida más saludables, me parece interesante seguir reflexionando sobre la relación entre el vino y el deporte. No os vamos a descubrir América con estos párrafos, pues se lleva años estudiando los beneficios del vino y, concretamente, su relación con el deporte y el rendimiento.

Marida vida vino deporte

El resveratrol ha conseguido alcanzar todas las miradas y convertirse en objeto de estudio de cientos de investigaciones. Este componente antimicrobiano se encuentra en las uvas, por tanto en el vino, y según han manifestado diferentes investigadores, una dosis de resveratrol podría mejorar la fuerza muscular, la función cardíaca y, por tanto, el rendimiento físico.

Se ha llegado hasta tal punto en el que se están planteando si una dosis de resveratrol podría sustituir, en parte, los beneficios del ejercicio físico. En palabras del investigador Jason Dyck (Universidad de Alberta, Canadá) “El resveratrol puede imitar el ejercicio para ellos o mejorar los beneficios de la pequeña cantidad que puedan realizar”.

Otro investigador, Miloš Táborský, vio en sus investigaciones cómo la combinación de ejercicio regular y el consumo moderado de vino podría proteger del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.