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Pechuga de pavo rellena

Hasta hace algunos años, el pavo solamente era considerado el platillo principal de festejos, como la navidad. Sin embargo, en la actualidad, la moda exige un cuerpo sin exceso de grasa, por lo que el pavo se ha convertido en un alimento perfecto para el organismo ya que contiene muy poca grasa, no tiene colesterol y su carne es muy nutritiva y sabrosa.

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Imagen de martzela

La carne de pavo, además, se puede preparar de la misma forma que la carne de pollo común, tiene mucha menos grasa, no engorda y aporta una gran cantidad de proteínas. El pavo forma parte de las carnes blancas, que se caracterizan por su carencia de grasa y su bajo nivel de colesterol.

El pavo se puede preparar de diversas maneras: fresco con verduras, asado o relleno de varios tipos de ingredientes como pasas, guindas, frutas silvestres, piña, manzanas, ciruelas, pan molido, huevos cocidos, aceitunas o vegetales diversos.

En la receta que ofreceremos a continuación, se utiliza sólo la parte más magra del pavo: la pechuga. Ésta se puede preparar de diversas maneras: con manzanas, con salsa mostaza, con curry, a la plancha con cebolla, entre otras. Pero en esta receta son rellenas. A tomar nota de este delicioso y sencillo plato:

Ingredientes:

• Media pechuga de pavo
• Sal y pimienta a gusto
• 1 calabacín
• 1 pimiento verde
• 1 pimiento rojo
• 1 cebolla
• 40 ml. de aceite
• 1 diente de ajo
• 2 cucharaditas de orégano y perejil

Preparación:

Precalentar el horno a 180ºC. Quitar la piel del calabacín y cortarlo en dados pequeños. Lavar y cortar en tiras finas los pimientos. Pelar, picar y rehogar las cebollas en un fondo de aceite.

Añadir las verduras, salpimentar y mantener en el fuego hasta que estén tiernas. Triturar el ajo en un mortero con una pizca de sal, mezclarlo con el orégano, el perejil, la pimienta y dos cucharaditas de aceite. Extender la pechuga, salpimentarla y pincelarla con la mezcla de hierbas aromáticas.

Cubrir con el sofrito de verduras, enrollar y atar con hilo de bramante. Dorar en un sartén aceitado, pasar a una bandeja y hornear durante media hora. Mojar la preparación de vez en cuando con el jugo que valla soltando. Servir en rodajas con ensalada de tomates.