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Preparación de los mariscos

No hace mucho os dimos unos consejos generales para preparar el pescado. Hoy nos toca aconsejaros sobre el marisco.

El mejor caldo corto en el que se puede cocer el marisco es el que se hace con agua de mar, y se le añade perejil, laurel y tomillo. Obviamente, no es tan fácil disponer de agua de mar así que podemos hacer el caldo corto en función del marisco que vayamos a cocer.

Mariscos

– Langosta

Las proporciones que pueden guardarse para la cocción de una langosta de aproximadamente un kilo, sería de cuatro litros de agua, medio decilitro de vinagre, 10 gramos de pimienta negra, 30 gramos de sal, perejil, laurel y tomillo.

Es importante cocer la langosta viva, y para ello hay que doblarle la cola y atársela. Primero tenemos que dejar que el agua hierva, y cuando lo haga, introducimos la langosta. Tapamos la olla y dejamos que vuelva a hervir. A partir del momento en que rompa a hervir hay que dejarla 20 minutos más cociendo si pesa un kilo, y media hora si pesa 2 kilos. Una vez pasado ese tiempo, apartamos la olla del fuego y la dejamos a enfriar la langosta dentro en su propio caldo.

Servimos la langosta separándole la cabeza; le hacemos un corte a todo lo largo de su cuerpo, por abajo, y sacamos la cola entera que hemos de servir en rodajas. Luego colocamos la cabeza y las pinzas, de modo que parezca que la langosta está entera. La adornamos al gusto y la servimos acompañada de alguna salsa fría, como mayonesa o vinagreta.

– Langostinos

Habéis probado a comeros alguna vez unos langostinos que no hay manera de pelar. Al final, resulta un engorro y no se disfrutan. Para cocerlos se emplea un caldo corto se hace igual que el de la langosta descrito anteriormente, pero sin vinagre.

Se lavan en agua fría y luego los colocamos en una olla junto con un litro de agua, 10 gramos de sal, dos ramas de perejil varios granos de pimienta y un litro de agua fría. Lo ponemos todo en el fuego y cuando comienza a hervir lo dejamos cociendo unos minutos. Entonces lo retiramos y dejamos enfriar en su propio caldo.

– Percebes

Primero los lavamos en agua fría. Ponemos agua y sal (10 gramos por litro), y al comenzar a hervir, echamos los percebes para que se cubran con el agua. Los dejamos que vuelvan a hervir.

– Almejas y mejillones

Debemos poner las almejas y mejillones en agua cuando vayamos a limpiarlas pues si lo hacemos antes corremos el riesgo de que se abran en plena cocción y pierdan todo el jugo que contienen, secándose.

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