Escrito por

Tarta de queso y chocolate blanco con frambuesas (sin horno)

Tarta de queso y chocolate blanco con frambuesas sin horno, un postre de textura deliciosa y de sabor suave. Muy fácil de hacer y te mostramos cómo prepararlo con cuajada o con gelatina, en función del ingrediente que más te guste utilizar.

Tarta de queso y chocolate blanco con frambuesas

Tanto las tartas de queso como las de chocolate blanco, son perfectas para combinar con frutas como las fresas, frutas del bosque, frutos rojos y por supuesto, sus derivados como mermeladas, salsas y siropes. Veréis que son muy pocas las tartas que no contienen alguna de estas frutas y hoy queremos proponeros una más para vuestro recetario.

La tarta de queso y chocolate blanco con frambuesas que os proponemos hoy podéis personalizarla a vuestro gusto con facilidad, cambiando la fruta u optando por otro tipo de presentación ¡La creatividad es vuestra mejor aliada! Como veréis, es un postre muy vistoso y esto se consigue siempre que uséis frutas frescas y de un color tan llamativo.

En cuanto a los quesos, veréis que podéis utilizar queso crema o queso mascarpone, el sabor va a cambiar un poquito entre uno y otro pero seguimos hablando de una tarta de queso sensacional, suave y dulce. Os recomiendo tener cuidado con el azúcar y añadirlo poco a poco, ya que va a depender de lo azucarado que sea vuestro chocolate blanco.

Tarta de queso y chocolate blanco – Ingredientes

  • 200 gr de galletas tipo digestive
  • 60 – 80 gr de mantequilla
  • 500 gr de queso crema (tipo philadelphia o mascarpone)
  • 200 gr de chocolate blanco
  • 500 ml. de nata para montar (35% materia grasa)
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 3 sobres de cuajada o 3 hojas de gelatina
  • 200 de Frambuesas semicongeladas y frescas
  • 1 vasito pequeño de leche (sólo si usas cuajada)

Tarta de queso y chocolate blanco – Preparación con gelatina

Base de galletas

Para preparar la base de galletas sólo necesitas triturar las galletas con la minipimer (opción rápida) o como puedas apañarte.
Cuando estén trituradas, derrite la mantequilla y mézclalo con las galletas para formar la base. Una vez la tengas, extiéndelo por el recipiente y aplástalo con ayuda de una cuchara, para que quede lo más uniforme posible. Reserva.

Si quieres disfrutar de más dulzura o generar más contraste, te recomiendo que le añadas unas cucharadas de cacao (con o sin azúcar) a las galletas, o bien, que compres galletas con chocolate incluido tipo Oreo.

Relleno de la tarta de queso

El primer paso para comenzar a hacer la crema es derretir el chocolate blanco al baño maría, para ello lo trocearemos y lo pondremos en un bol, ponemos un cazo con agua a hervir y colocamos el bol dentro.

Volcamos todo el queso crema sobre un recipiente. Para poder trabajarlo mejor podemos sacarlo unos minutos antes para que ablande, aunque no suele ser muy duro.

Añade el azúcar al queso y comienza a batirlo de manera envolvente para que el azúcar llegue a todo el queso. Puedes hacerlo con varillas manuales, eléctricas o con batidora, lo que más sencillo te resulte.

A continuación, añade la gelatina diluida, la nata y el chocolate derretido a la crema de queso, mézclalo bien para que todos los ingredientes queden bien integrados.

Es el siguiente paso es volcar la mitad de la crema sobre la galleta con ayuda de una cuchara que acercaremos al bol para que no se levante la galleta. Sólo la mitad, para que puedas echarle las frutas que quieras y luego lo cubres con el resto de la crema.

Es una decisión de gustos, puedes incorporar las frutas a la mitad o hacer una tarta sólo de queso y chocolate.

Finalmente, deja que la tarta se enfríe e introdúcela en el frigorífico hasta que cuaje. Lo mejor es que la dejes durante 24 horas y cuando quieras servirla añade unas frutas frescas o mermelada para llenarla de color y sabor, un fantástico plato frío que te sorprenderá.

Tarta de queso y chocolate blanco – Preparación con cuajada

La preparación de la base de galletas es exactamente igual que en el caso anterior, vamos, un básico de las tartas de queso.

La preparación del relleno es lo que va a variar pero veréis que son los mismos pasos que en ocasiones similares. En este caso, hemos añadido un vasito pequeño de leche pues ahí es donde hemos diluido el contenido de los sobres de cuajada.

Pon la nata en una cacerola junto con el chocolate, el queso y el azúcar (mejor comenzad por dos cucharadas y añadís más si veis que le falta). Déjalo a fuego bajo y ve removiendo para que no se pegue mientras todo se va diluyendo hasta convertirse en una mezcla perfectamente homogénea.

En un vasito de leche deshacemos los tres sobres de cuajada, que no quede ningún grumo. Una vez que estén listos se echa sobre el contenido de la cacerola y removemos constantemente, a fuego medio, hasta que empiece a hervir. En ese momento, se retira del fuego y se vuelca sobre la base de galletas, nosotros siempre usamos el truco de poner la cuchara sobre las galletas y volcar el contenido sobre ella.

Podéis añadir la mitad de la mezcla y echar algunas frambuesas o volcar todo el contenido y añadir las frambuesas, con más o menos fuerza según quieras que se queden en la superficie o bajen. Reserva algunas frambuesas para la presentación.

Déjalo enfriar completamente y después lo metes en la nevera. En 4 o 6 horas lo tendrías listo pero yo siempre prefiero dejarlo de un día para otro.

Otras tartas de queso que podrían gustarte son:

Lo más interesante
Top 6
artículos
Síguenos