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Trucos para cocinar con plancha de asar

Hoy nos vamos a centrar en las recetas que podéis preparar con planchas de cocina. Os queremos proponer unos trucos básicos para cocinar con planchas de asar y sacarles el máximo provecho. Cocina sana, rápida y sin renunciar a grandes sabores.

Trucos para cocinar con plancha de asar

Cocinar con una plancha de cocina es verdaderamente sencillo, además de práctico y rápido. Todo va a depender del tipo de modelo de plancha que tengáis en casa y del plato a preparar.

Lo primero que debéis de tener en cuenta, si todavía no tenéis vuestra propia plancha de cocina, es que en el mercado podéis encontrar una gran variedad de propuestas. Una de las novedades más recientes es la plancha de asar de terracota GR669 de la marca JATA; basándonos en ella vamos a señalar algunas de las cualidades más interesantes a la hora de buscar una nueva plancha de asar: alta resistencia de la terracota, puede retener el calor incluso cuando ya está desenchufada, mantiene una temperatura equilibrada a lo largo de toda la superficie, es antiadherente, termostato de temperatura regulable, las asas se mantienen aisladas de la temperatura de la plancha y se puede trasladar fácilmente a la mesa.

Verduras a la plancha

Uno de los hábitos más importantes que tenemos que incorporar a nuestra dieta alimenticia es comer habitualmente verduras. La preparación de unas verduras a la plancha es una de las recetas más sencillas que podéis encontrar en la cocina. Para preparar este tipo de plato no es necesario que tengáis unos conocimientos previos de cocina, simplemente tenéis que seguir este sencillo paso a paso:

Lava las verduras y las vamos a cortar en función del tipo de alimento del que estamos hablando. Mi recomendación es que tengáis en cuenta la dureza y el grosor del alimento, tanto para el tiempo de cocción como para el tipo de corte.  Por ejemplo, unos champiñones los podéis cortar en cuartos o laminados, esto va a depender un poco de cómo os guste;si los cortáis en cuartos, lo que os vais a encontrar es un champiñón que se va a dorar por fuera pero que vamos a tener gran parte de su de su jugosidad por dentro; si lo cortáis laminado podéis darle un toque crujiente.

Cuando vayáis a incluir las verduras dentro de la plancha tenéis que acordaros de echar unas gotitas de aceite de oliva para que engrase la superficie. No hace falta echar un chorro de aceite, únicamente unas gotitas van a ser suficientes, y si queréis quedaros más tranquilos podéis coger un pincel de cocina y extender el aceite por toda la superficie.

Ponéis la plancha de cocina a una temperatura media para que también las verduras pueden ir haciéndose por dentro y cuando esté caliente incluir las verduras.

Y aquí ya no hay magia, únicamente tenéis que ir viendo cómo se van haciendo las verduras para ir dándoles la vuelta y que consigan ese punto de textura que os guste. En la medida en la que vayáis viendo que vuestras verduras se van dorando por fuera, podéis pincharlas ligeramente en el centro para fijaros si tienen el punto de cocción deseado.

Pescado a la plancha

Los pescados a la plancha se van a hacer rápidamente, por lo que vamos a tener un especial cuidado a la hora de prepararlos. Si queréis servirlo con un acompañamiento, va a ser importante que preparáis dicho acompañamiento -por ejemplo puré de patatas- antes de que hacer el pescado, el cual habría que hacerlo en los últimos 5 minutos.

Al igual que en el caso anterior, engrasamos ligeramente la superficie de la plancha.

Sazona previamente el pescado y lo ponéis en la plancha durante dos o tres minutos por cada lado, dependiendo del grosor que tenga el mismo, pues no es lo mismo un lomo de salmón que unas sardinas.

Si queréis darle un toque de sabrosura, dependiendo del pescado, siempre podéis incluir un chorrito de limón a la mezcla cuando el pescadito ya se ha dorado, o podéis añadir un poco de ajo picado o alguna especial que os guste.

Como punto final, os recomiendo valorar la posibilidad de utilizar las escamas de sal. A veces es mejor no salar el pescado en un primer momento y echarle unas escamas de sal por encima al final, que se van fundiendo ligeramente con el calor del pescado y le aportan un toque crujiente, incluso aromáticos si utilizáis escamas de sal de romero o otras variedades.

Carnes a la plancha

Cuando hablamos de carnes a la plancha es importante que tengamos en cuenta que, a veces, el primer paso va a consistir en darle un buen golpe de calor para marcar la carne y después bajar la temperatura de cocción para que se puede ir haciendo poco a poco por dentro.

Si hacéis medallones de solomillo va a ser importante este primer paso que estamos comentando y que, a su vez, tengáis en cuenta el punto de la carne (al punto, poco hecho, muy hecho). Entonces, si queréis una carne al punto, lo primero va a ser fijarla y dejarla unos cuantos minutos vuelta y vuelta. Si queréis una carne muy hecha, va a requerir que marqueis primero la carne y después bajes la temperatura para que la cocción se haga lenta.

Al igual que en el pescado, a mí me gusta mucho más echar las escamas de sal por encima una vez que ya tengo el solomillo preparado. Si queréis poner un acompañamiento, también os recuerdo que es preferible que lo tengáis preparado de antemano, para que la carne sí o sí esté presentada en la mesa nada más que esté hecha.