-    Escrito por angeles

Brocheta de pollo a la villaroy

Unos deliciosos entrantes de pollo a la villaroy, sencillos de preparar e ideales para cualquier momento del año, incluso podéis preparar una gran cantidad para congelarlos y sacarlos cuando tengáis antojo.

pintxo pechuga a la villaroy

Esto está de vicio, os lo aseguro. Requiere un ratito para poder elaborarlo todo pero, yo os animo a hacer grandes cantidades de brochetas de pollo a la villaroy, para que podáis guardar unos cuantos en el congelador y sacarlos cuando más os apetezcan o con una visita inesperada.

Claramente es un entrante pero que tiene ese toque de elaboración que cuando lo sacas a la mesa destaca, no es como sacar un plato de embutido que acabas de cortar, esto va a llevar tu firma personal.

Personalmente, a mí me gusta acompañar el pollo a la villaroy con una buena ensalada de tomate natural, pero si te gustan las salsas puedes poner ketchup, salsa de mostaza o salsa de mostaza antigua con miel, barbacoa, mayonesa… Este entrante admite muchísimas variantes para conseguir un sabor impresionante.

Hay diferentes formas de preparar pollo a la villaroy, para comenzar os presentamos unos deliciosos entrantes que gustan tanto a niños como a los más mayores.

Ingredientes

  • Una pechuga de pollo
  • Pimienta
  • Sal
  • Pan rallado
  • Un huevo
  • Aceite de oliva
  • Palos de brochetas
  • Bechamel
    • Una cucharada de mantequilla
    • Dos cucharadas de harina de trigo
    • Leche
    • Sal
    • Nuez moscada

Preparación

En primer lugar vamos a cortar la pechuga de pollo en trozos gruesos y salpimentamos. Pon una sartén al fuego con un buen chorro de aceite, una vez que esté caliente añade el pollo troceado y deja que se dore. A continuación, sácalo y reserva.

El siguiente paso será preparar la bechamel con los ingredientes que os indicamos: mantequilla, harina de trigo, leche, sal y nuez moscada. Si tienes dudas de cómo prepararla puedes ver el artículo “cómo preparar salsa bechamel” que te mostramos cómo hacerla con un paso a paso.

Para este plato, necesitaremos que la bechamel sea bastante espesa, como podéis ver en la fotografía para preparar con mayor facilidad la brocheta y quede bien jugoso.

Una vez que lo tengas, es el momento de que cojas los palos de brochetas y pinches un trozo de pollo, lo sumerjas en la bechamel y remuévelo para que toda la pechuga quede impregnada con una buena capa de bechamel.

En un recipiente plano, pon las brochetas para que se solidifique la bechamel y para que se enfríe ponlo en la nevera.

Una vez que ya esté fría, es el momento de rebozarla. En mi caso, lo he pasado sólo por pan rallado y huevo, pero también podéis pasarlo primero por harina, huevo y pan rallado.

En vez de poner el huevo y el pan rallado en platos, lo he puesto en vasos para que sea mucho más rápido y sencillo de rebozar.

Pon una sartén con bastante aceite y cuando esté caliente, pon las brochetas para que se queden bien crujientes. Por dentro, quedará cremosa la bechamel y por fuera… toda una combinación de texturas.

¡Nadie podrá resistirse!