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He empezado a guardar el queso así en mi nevera y tiene un rico sabor

El queso es uno de los alimentos más deliciosos y versátiles que existen. Se puede comer solo, con pan, con fruta, con vino, con miel, con mermelada… Las posibilidades son infinitas. Pero también es uno de los alimentos más delicados y que requieren más cuidado a la hora de conservarlo. Si no lo hacemos bien, el queso puede perder su sabor, su textura, su aroma y hasta su calidad.

Por eso, hoy quiero compartir con vosotros un truco que he empezado a aplicar para guardar el queso en mi nevera y que me ha sorprendido por lo bien que funciona. Se trata de envolver bien el queso cuando lo empezamos, elegir el lugar correcto y usar guantes para abrirlo y no contaminarlo. Os cuento cómo lo hago y por qué me funciona.

Foto: Africa Images / Pexels

Envolver bien el queso cuando lo empezamos

El primer paso para conservar bien el queso es envolverlo bien cuando lo empezamos. Esto es muy importante porque el queso es un alimento vivo que necesita respirar y que reacciona al contacto con el aire, la humedad y los olores. Si lo dejamos al descubierto, el queso se secará, se endurecerá, se pondrá rancio y perderá su sabor original. Por eso, lo mejor es usar un material que lo proteja pero que también le permita respirar. Y el mejor material que he encontrado es el papel de cera, como el que nos dan cuando compramos el queso en la carnicería. Este papel es ideal porque es impermeable, antiadherente y transpirable. Además, es fácil de moldear y de ajustar al tamaño y la forma del queso. Así que lo que hago es cortar un trozo de papel de cera suficiente para cubrir todo el queso y envolverlo bien, procurando que no queden huecos ni arrugas. Luego, lo guardo en un recipiente hermético para evitar que se mezcle con otros olores de la nevera.

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Elegir el lugar correcto

El segundo paso para conservar bien el queso es elegir el lugar correcto dentro de la nevera. Esto también es muy importante porque el queso necesita una temperatura y una humedad adecuadas para mantener sus propiedades. Si lo ponemos en un lugar demasiado frío o demasiado caliente, el queso se estropeará más rápido. Por eso, lo mejor es evitar los extremos de la nevera, como la puerta o la parte superior, y optar por un lugar intermedio y estable. Y el lugar que yo he elegido es el cajón de las verduras. Este cajón es perfecto porque tiene una temperatura constante de unos 4ºC y una humedad relativa de un 80%. Estas condiciones son las más parecidas a las de una cava de queso, donde se maduran y se afinan los quesos. Así que lo que hago es poner el recipiente con el queso envuelto en papel de cera en el cajón de las verduras y cerrarlo bien.

Foto: Getty Images / Canva

Usar guantes para abrirlo y no contaminarlo

El tercer y último paso para conservar bien el queso es usar guantes para abrirlo y no contaminarlo. Esto puede parecer una exageración, pero os aseguro que tiene su sentido. Y es que el queso es un alimento muy sensible a las bacterias y a los hongos que hay en nuestras manos, en el aire y en los utensilios que usamos. Si tocamos el queso con las manos sucias o con un cuchillo que no está limpio, podemos transmitirle microorganismos que alteren su sabor, su olor y su aspecto. Por eso, lo mejor es usar unos guantes de látex o de plástico cada vez que vayamos a abrir el queso y a cortar un trozo. Así evitamos contaminarlo y lo mantenemos más fresco y más sabroso. Lo que hago es ponerme los guantes, sacar el queso del recipiente, quitarle el papel de cera, cortar el trozo que quiero, volver a envolverlo con el mismo papel de cera, guardarlo en el recipiente y volver a ponerlo en el cajón de las verduras.

Siguiendo estos tres pasos, he conseguido que el queso que guardo en mi nevera tenga un rico sabor y una buena textura. Ya no se me seca, ni se me endurece, ni se me pone rancio. Al contrario, se mantiene cremoso, tierno y aromático. Además, conserva el sabor original del queso, sin mezclarse con otros olores de la nevera. Y lo mejor de todo es que puedo disfrutar del queso durante más tiempo, sin tener que tirarlo ni desperdiciarlo. Os animo a que probéis este truco y me contéis si os funciona.

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