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Alitas de pollo en salsa de tomate

Las alitas de pollo en salsa de tomate son un plato sensacional y muy sencillo de preparar. Una forma diferente de disfrutar de unas alitas de pollo y que puedes personalizar a través de la salsa de tomate, por ejemplo, hacerla suave o darle un toque bien picante.

Las alitas de pollo son uno de los platos más suculentos que podemos encontrar, o al menos a mí me parecen una absoluta delicia. En nuestro recopilatorio de recetas “¿Cómo hacer las alitas de pollo?” os contamos las diferentes preparaciones que ya hemos puesto en marcha y algunos trucos personales para darle el máximo sabor. Alitas de pollo picantes, en salsa barbacoa, tipo Kentucky, Broster, con limón…

Hoy nos vamos a centrar únicamente en la receta de alitas de pollo en salsa de tomate que no tiene ningún gran misterio pero que el resultado es demoledoramente irresistible. La salsa que preparéis va a ser la clave, por lo que añadirle los ingredientes que más os gusten y sazonarla con vuestro estilo personal, o sino seguid nuestra receta paso a paso.

Como veis, en esta ocasión hemos preparado la salsa de tomate con unas chalotas (ya habéis visto los diferentes usos que se le pueden dar en “Recetas con escalonias o chalotas“) y el toque de sabor ha quedado maravilloso. Con todas las letras. Si no tenéis en casa, siempre podéis usar la cebolla de toda la vida.

Alitas de pollo en salsa de tomate: Ingredientes

  • Alitas de pollo
  • Sal
  • Harina
  • Tomates maduros
  • Cebolla o chalotas
  • 2 dientes de ajo
  • Pimienta negra o tabasco (versión picante)
  • Hierbas provenzales (albahaca, tomillo, orégano)
  • Aceite de oliva

Alitas de pollo en salsa de tomate: Preparación

Lo primero que vamos a hacer es preparar la salsa de tomate. Pela la cebolla o las chalotas que vayas a utilizar, al igual que los dientes de ajos y lo troceas todo.

Pon una cacerola con aceite de oliva al fuego y, cuando esté caliente, añade las chalotas troceadas. Deja que se haga a fuego bajo hasta que cambien de color y añades los dientes de ajo.

Lava bien el tomate y lo troceas en trocitos, no hace falta que sean excesivamente pequeños. Los echas a las cacerola cuando el ajo esté pochadito (no quemado) y ve removiendo de vez en cuando.

La salsa va a tardar un ratito en hacerse, primero tiene que soltar todo el jugo el tomate y casi diluirse. Después habrá que reducir ese jugo y comenzar a salpimentar junto con las especias. Así que, lo dejamos a fuego suave y removiendo de vez en cuando, mientras hacemos las alitas.

Se dice que no hace falta enharinar la carne pero nosotros hemos dorado las alitas de pollo. El paso es sencillo, pasar las alitas de pollo por un poco de harina e introducirlas en una sartén con un poco de aceite caliente, el objetivo es que cojan color, no que se hagan por dentro.

Si os ha pasado como a nosotros, que hemos hecho mucha cantidad de salsa para las alitas, si no hay grasa en la sartén donde habéis dorado las alitas, sólo tenéis que incluir la cantidad de salsa de tomate que las cubra en un 3/4 partes y la otra reservadla para otros platos. Lo dejáis haciéndose todo junto unos 10 – 15 minutos, veréis que va a seguir reduciendo la salsa hasta estar en su punto  y con ella se van a hacer las alitas por dentro mientras adquieren todo el sabor.

Una vez que esté todo listo, sólo quedan servir las alitas de pollo en salsa de tomate y a comer ¡que no os falte pan para mojar!

Alitas de pollo en salsa de tomate: recomendaciones

Si queréis hacer la salsa de tomate todavía más rápido, en lugar de usar un tomate natural siempre podéis comprar un bote de tomate triturado natural. Siempre hay algún truco del que podéis tirar para los que disponéis de menor tiempo en la cocina.

Para hacer una salsa de tomate con la menor cantidad de grumos (para aquellos que no os gusta), una vez que la hayáis triturado sólo tenéis que pasarla por un colador.

Dependiendo para qué tipo acompañamiento sea la salsa de tomate, no dudes en echarle un buen chorrito de vino tinto que le va a dar un sabor sensacional.

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Por último, mucho cuidado cuando la salsa comienza a hervir porque saltan gotitas de tomate bien caliente hacia afuera. Tened a mano la tapa y dejad una parte que respire, removed de vez en cuando pero con precaución.