SaborGourmet.com

Esto es lo que te puede pasar si un aceite de oliva tiene grumos blancos

El aceite de oliva es uno de los productos más apreciados de la gastronomía española, pero también uno de los más sensibles a las variaciones de temperatura. Seguro que alguna vez has observado que tu aceite de oliva se vuelve más espeso y presenta unos grumos blancos cuando hace mucho frío. ¿Sabes por qué ocurre esto y cómo afecta al sabor y a las propiedades nutritivas del aceite?

Grumos blancos en el aceite de oliva por el frío: ¿qué son?

Foto: @ConocerAgri / Getty Images

Los grumos blancos que aparecen en el aceite de oliva cuando se enfría son cristales de ácidos grasos que se solidifican. Este fenómeno se conoce como «enturbiamiento» o «velado» y es totalmente natural y reversible. No significa que el aceite esté en mal estado ni que haya perdido calidad.

WHATSAPP GRATIS: ¡Las ofertas de Carrefour, Lidl, Dia y Mercadona, ahora GRATIS en WhatsApp! Pincha aquí para unirte YA!

El enturbiamiento se produce porque el aceite de oliva es una mezcla de diferentes ácidos grasos, algunos de ellos saturados y otros insaturados. Los ácidos grasos saturados tienen una estructura más compacta y se solidifican a temperaturas más altas que los insaturados, que son más fluidos. Por eso, cuando el aceite de oliva se enfría, los ácidos grasos saturados se cristalizan y forman los grumos blancos, mientras que los insaturados permanecen líquidos.

El grado de enturbiamiento depende de la composición del aceite de oliva, que a su vez depende de la variedad de la aceituna, el grado de maduración, el proceso de extracción y el almacenamiento. Por ejemplo, los aceites de oliva virgen extra de variedades como la picual o la cornicabra, que tienen un alto contenido en ácido oleico (un ácido graso monoinsaturado), se enturbian menos que los de variedades como la arbequina o la hojiblanca, que tienen más ácidos grasos poliinsaturados.

¿Afectan los grumos blancos en el aceite de oliva a su sabor o a sus propiedades nutritivas?

Foto: @ConocerAgri

El enturbiamiento del aceite de oliva por el frío no afecta ni al sabor ni a las propiedades nutritivas del aceite. Se trata de un cambio físico y no químico, que no altera la composición ni la calidad del aceite. De hecho, el enturbiamiento es una señal de que el aceite de oliva es natural y no ha sido sometido a procesos de refinado que eliminan los ácidos grasos saturados.

El sabor del aceite de oliva depende de los compuestos aromáticos y fenólicos que contiene, que son los responsables de las notas frutadas, amargas y picantes que caracterizan a este producto. Estos compuestos no se ven afectados por el enturbiamiento y mantienen intactas sus propiedades organolépticas.

Las propiedades nutritivas del aceite de oliva se deben principalmente a su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, que son beneficiosos para la salud cardiovascular, y a su riqueza en antioxidantes naturales, como la vitamina E y los polifenoles, que protegen las células del estrés oxidativo. Estos componentes tampoco se ven alterados por el enturbiamiento y conservan sus efectos saludables.

Grumos blancos en el aceite de oliva por el frío: ¿cómo evitarlos o eliminarlos?

Si quieres evitar que tu aceite de oliva se enturbie por el frío, lo mejor es que lo guardes en un lugar fresco, seco y oscuro, alejado de fuentes de calor y de luz. La temperatura ideal de conservación del aceite de oliva es entre 15 y 20 ºC. Si el aceite se expone a temperaturas inferiores a 10 ºC, puede empezar a enturbiarse.

Si tu aceite de oliva ya se ha enturbiado por el frío, no te preocupes, solo tienes que devolverlo a una temperatura ambiente y esperar a que se vuelva a licuar. Este proceso puede tardar unas horas o unos días, dependiendo de la temperatura y del grado de enturbiamiento. No es conveniente calentar el aceite de oliva para acelerar el proceso, ya que podría dañar sus compuestos aromáticos y antioxidantes.

En conclusión, el enturbiamiento del aceite de oliva por el frío es un fenómeno natural y reversible que no afecta ni al sabor ni a las propiedades nutritivas del aceite. Es más, es una prueba de que el aceite de oliva es de calidad y no ha sido refinado. Así que no te asustes si ves grumos blancos en tu aceite de oliva, solo tienes que esperar a que se disuelvan o disfrutarlos como parte de la personalidad de este producto tan nuestro.

2.00 / 5
2.00 - 1 Voto
Compartir en: Twittericono twitter Facebookicono facebook Pinteresticono pinterest

También te puede interesar